La llegada del verano en Girona se celebra con intensidad en la noche más corta del año: la fiesta de San Juan. Esta noche, tradicionalmente entre el 23 y el 24 de junio, está llena de simbolismo, rituales y alegría popular, donde el fuego se convierte en protagonista de la celebración que marca el inicio oficial del verano.
Gracias a su ubicación en el corazón de Girona, el Hotel Carlemany le permite sumergirse en el ambiente festivo de Sant Joan con total comodidad, tenerlo todo a pocos minutos y regresar después a un entorno tranquilo donde descansar tras la verbena.
Qué hacer en Girona durante San Juan

La noche de San Juan es una de las fiestas más esperadas en Girona y en toda Cataluña. Marca el solsticio de verano y combina tradición, fuego y celebración popular. Es habitual encender hogueras, compartir cenas al aire libre y disfrutar de petardos, música y ambiente festivo por toda la ciudad.
Uno de los puntos más especiales es el parque de Vista Alegre, donde cada año se recibe la Flama del Canigó y se vive una tarde y noche popular con actividades para todas las edades, batucada, pasacalles y la encendida de la hoguera tradicional, acompañada por los Diables del barrio y vecinos. La celebración continúa con música y verbena al aire libre.
Además, distintos barrios organizan verbenas con conciertos y DJs, como Fontajau, con uno de los escenarios más grandes, o zonas como Sant Narcís y la plaza de l’Assumpció, donde asociaciones vecinales animan la noche con música y baile. En el Barri Vell, las plazas y terrazas se llenan de gente cenando al aire libre, creando un recorrido nocturno lleno de ambientes distintos para vivir la fiesta del fuego en Girona.
Hotel Carlemany: su base para vivir San Juan en Girona

El Hotel Carlemany es una excelente opción para alojarse durante la fiesta de San Juan en Girona. Su ubicación en pleno centro permite llegar fácilmente a las principales zonas de celebración y, al mismo tiempo, disfrutar de momentos de calma. Además, el hotel cuenta con terraza, un espacio ideal para dar la bienvenida al buen tiempo tomando algo antes o después de la verbena, así como con restaurantes muy bien valorados, donde cenar cómodamente sin salir del alojamiento.
Las habitaciones, modernas y muy cómodas, están además bien insonorizadas, lo que permite disfrutar de la fiesta y descansar después sin molestias. Para quienes viajan con niños pequeños, esto supone un extra de tranquilidad, ya que dentro de las habitaciones el ambiente es sereno incluso cuando en la calle continúa la celebración.
El Hotel Carlemany es también pet-friendly, aunque se recomienda valorar cada caso, ya que es posible que en las plazas cercanas se lancen petardos durante la noche. Gracias a la insonorización, en el interior se mantiene un ambiente tranquilo, pero conviene planificar los paseos con antelación si viaja con su mascota.
Le recomendamos planificar su estancia con antelación para disfrutar de la noche con mayor tranquilidad.
