En agosto, Girona cambia de ritmo y se llena de vida veraniega. Las tardes se alargan, las terrazas se llenan y la ciudad se convierte en una base perfecta para disfrutar tanto de la Costa Brava como de la naturaleza del interior. Es un mes ideal para combinar mar, ríos, música, gastronomía y noches al aire libre.
Festivales de verano y ambiente nocturno

Durante el mes de agosto continúan algunos de los grandes festivales de música de la provincia, especialmente en la Costa Brava, con conciertos en escenarios al aire libre hasta finales de mes. Además, en la ciudad de Girona, bares, terrazas, rooftops y coctelerías crean un ambiente animado para disfrutar de las noches de verano sin salir del centro.
Las mejores calas de la Costa Brava, a menos de una hora

Desde Girona es muy fácil llegar a algunas de las mejores calas de la Costa Brava, ideales para disfrutar del Mediterráneo en su estado más puro. Destacan lugares como Calella de Palafrugell (a unos 45 minutos), Tamariu, famosa por su pequeña cala con trampolín en la roca y su ambiente familiar (50 minutos), o las calas de Begur, entre ellas Aiguablava, considerada una de las más bonitas de toda la Costa Brava, junto con Sa Tuna y Sa Riera (50–60 minutos).
También Sant Pol - S’Agaró (40 minutos) ofrece una amplia playa de aguas claras y paseo marítimo. Son lugares perfectos para pasar el día y regresar a Girona al atardecer, combinando mar y ciudad en una misma escapada.
Ríos y gorgas para refrescarse cerca de Girona

Si prefiere naturaleza y agua dulce, cerca de Girona también encontrará gorgas, el lago de Bañolas y ríos donde bañarse, como las de Sant Aniol d’Aguja, Sadernes, Les Planes d’Hostoles o el río Ter en diferentes tramos. Son opciones ideales para huir del calor y disfrutar de un entorno natural.
Girona en verano: terrazas, paseos y cultura

La ciudad ofrece una amplia variedad de planes en agosto: paseos al atardecer por el Barri Vell, cenas a la fresca, visitas culturales, exposiciones y eventos al aire libre. Girona combina tranquilidad con vida nocturna, creando un ambiente muy especial durante el verano.
Hotel Carlemany, su refugio de verano en Girona
El Hotel Carlemany, situado en pleno centro, es una base perfecta para disfrutar de Girona en agosto. Dispone de parking propio, algo esencial en verano, y de una terraza ideal para relajarse al final del día tomando algo con la brisa nocturna.
Tras una jornada de playa, río o paseo, podrá descansar en un entorno cómodo, moderno y tranquilo, con la ventaja de tener la ciudad y la Costa Brava a pocos minutos.
