El año en Girona comienza con uno de los momentos más esperados por grandes y pequeños: la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos el 5 de enero. La ciudad se llena de ilusión, música y color para dar la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar, en una de las tradiciones más queridas de la Navidad.
El campamento real en el Parque de la Devesa

Como es habitual en los últimos años, antes de la gran cabalgata, los Reyes instalan su campamento real en el Camp de Mart del Parque de la Devesa.
Durante el día, los visitantes pueden acercarse a ver de cerca el espacio donde Sus Majestades preparan la noche más mágica del año. Es una experiencia muy especial para los niños, que pueden entregar sus cartas y conocer a los pajes reales.
Por la mañana, diferentes pajes recorren varios barrios de la ciudad con pequeñas actuaciones, acercando la magia a todos los rincones de Girona.
La gran Cabalgata de Reyes y su recorrido por el centro

Al caer la tarde del 5 de enero, comienza la Cabalgata de Reyes, que recorre las principales calles del centro de Girona. De forma habitual, el desfile pasa por zonas emblemáticas como el Parque de la Devesa, plaza Independència, Gran Via de Jaume I, Pont de Pedra y calles del Barri Vell, antes de finalizar en el centro histórico.
Muchas de estas vías se encuentran muy cerca del Hotel Carlemany, lo que permite acceder caminando a varios tramos del recorrido y elegir el punto ideal para ver pasar a Sus Majestades sin necesidad de desplazarse en coche.
Carrozas iluminadas, comparsas de escuelas de danza, entidades locales y asociaciones desfilan por la ciudad acompañando a Melchor, Gaspar y Baltasar, mientras suena música festiva y se lanzan caramelos al público, creando una de las noches más mágicas del año.
Hotel Carlemany, su base para la noche de Reyes

Vivir la llegada de los Reyes Magos es aún más especial cuando todo está cerca. Desde el Hotel Carlemany, ubicado en el centro de Girona, es posible llegar caminando a varios puntos del recorrido de la cabalgata y al entorno del Parque de la Devesa, sin necesidad de desplazarse en coche.
Después de la celebración, el hotel ofrece un espacio sereno donde relajarse, con habitaciones amplias y confortables, y restaurantes donde disfrutar de una cena tranquila o un desayuno al día siguiente. Una opción perfecta para convertir la noche de Reyes en una escapada mágica.
